Santa Coloma, el clan de delincuentes más temerario de Bizkaia

EL CORREO


Cuatro miembros de una familia originaria de Otxarkoaga pueden estar detrás de los robos más sonadosde los últimos años

 

«Su seña de identidad es la temeridad, conducen como kamikazes, les hemos enseñado nosotros corriendo detrás de ellos, nos han usado como escuela». Los policías de Bilbao hablan así del clan de los Santa Coloma Beitia, a los que han visto crecer y con los que se han cruzado en infinidad de ocasiones en arriesgadas persecuciones y algún tiroteo. Algunos de los miembros del grupo de delincuentes más activo de Bizkaia han sido detenidos hace unos días por la Unidad Central de Investigación de la Ertzaintza por su presunta implicación en la oleada de asaltos a estancos registrada en los últimos meses, y han ingresado en régimen normal en la prisión de Basauri, donde son viejos conocidos pese a su corta edad. Los ertzainas registraron un trastero que tenían alquilado en Rekalde donde, al parecer, guardaban parte de los botines.
Criados entre el barrio de Otxarkoaga, con su abuela, Cantarranas y Santutxu, los miembros de la banda tienen de 22 a 27 años y son hermanos, tíos y sobrinos entre sí. Acumulan cada uno cerca de una treintena de arrestos por robos con fuerza, con violencia, delitos contra la seguridad del tráfico y atentados contra la autoridad. Andeko y Arkaitz son los mayores; Alain y Adame, los más jóvenes, y, pese a tener la misma edad, 22, el primero es tío del segundo. Empezaron a delinquir siendo menores y han perfeccionado su 'estilo' hasta formar una banda organizada que ha puesto en jaque a la Policía. «En los últimos 'palos' ya van a lo grande», comenta uno de los agentes, que ha recopilado en un dossier todas sus acciones. Se rodean de compinches y les gusta moverse en coches de alta gama.
Los investigadores de un cuerpo policial de Bilbao pasaron un aviso a los patrulleros en el que les advertían de que tuvieran mucho cuidado cuando se cruzaran con ellos, porque eran capaces de todo. A Alain se le atribuye la frase: «Si se me pone la Ertzaintza delante, no paro». Días antes de ser detenidos, protagonizaron una espectacular huida en sentido contrario desde el alto de Santo Domingo hasta Derio a las ocho de la tarde y con tráfico intenso en un 'Citroen Xsara' robado en Durango y que presuntamente habían usado en un alunizaje. Lograron escapar y abandonaron el coche en Leioa.
No llegaban al volante
Su carrera criminal comenzó en la infancia con pequeños hurtos, aunque los distintos cuerpos policiales no empezaron a registrar sus tropelías hasta que cumplieron los 15 años, como indica la Ley del Menor. Un agente de Tráfico recuerda una noche en un control de documentación en la zona de Zamakola. Un llamativo 'Opel Astra' rojo de los antiguos se aproximaba hacia los policías y no parecía que fuera a frenar. Lo más curioso es que no se veía al conductor. El coche se saltó el control y estuvo a punto de arrollar a un policía, que se lanzó en plancha a la cuneta. Después supieron que conducía uno de los Santa Coloma que apenas tenía 14 años y no alcanzaba a los pedales. Los padres de Adame trataron de reconducirle, pero se fugó más de veinte veces del centro de internamiento de Loiu.
Ertzainas cuentan cómo en una ocasión en que acudieron a detener a Alain en su domicilio, escapó saltando por la ventana de un segundo piso. Otra vez, policías municipales le pillaron in fraganti robando en un bar, pero, pese a que le cachearon, no lograron encontrar los 1.700 euros que el dueño aseguraba que le habían robado hasta que extendieron la manta que había usado en el calabozo. Nunca supieron cómo había llegado el dinero hasta allí.
En 2004, la Ertzaintza desmanteló la llamada 'banda de los alunizajes', a los que les imputaron medio centenar de asaltos a empresas y concesionarios, entre ellos uno en Galdakao en el que se llevaron trece coches con las llaves puestas. Los investigadores sabían que cada robo lo habían cometido ellos, que entonces eran menores, cuando aparecía el vehículo utilizado como ariete con el asiento del conductor echado hacia delante, porque no llegaban al volante.
«Empezaron como 'el Torete' o 'el Vaquilla', pero han ido aprendiendo y desde que descubrieron la lanza térmica (una máquina que se utiliza para reventar cajas fuertes) han dado el salto hasta convertirse en una banda organizada, donde cada uno tiene su papel». A uno de los Santa Coloma se le decomisó uno de los 23 revólveres robados mediante un butrón en una armería de la calle Sabino Arana de Bilbao. También se sospecha que estuvieron implicados en los robos cometidos en el pub Indian, en Sopelana, y Mercabilbao, donde, en un golpe espectacular, abrieron de madrugada las cajas fuertes y se llevaron miles de euros de los puestos de fruta. Uno de ellos trabajaba descargando allí en aquella época, por lo que se cree que facilitó la información para violar el sistema de seguridad del complejo.
En los vídeos de las cámaras aparecían tres o cuatro individuos encapuchados y con guantes. No dejaban huellas, lo que complicaba las investigaciones, y ellos lo sabían. «Se han reído del sistema judicial», concluye un policía. Siendo menores eran detenidos una y otra vez al volante de algún coche y el castigo era siempre el mismo: prohibición de sacarse el carné durante tres años. Pero les volvían a cazar conduciendo. Finalmente, la Fiscalía optó por dejarles que obtuvieran la licencia. Ni siquiera su encarcelamiento les ha impedido mantenerse al otro lado de la ley. Alain estaba cumpliendo condena la última vez que se le ha arrestado y llevaba una pulsera que supuestamente le mantenía vigilado. También Adame estaba en tercer grado.
Los policías sospechan que su afán por reventar estancos en la última época, desde principios de año, se explica en que actuaban por encargo. Les pedían una cantidad elevada de cajetillas de tabaco para revender y asaltaban hasta tres y cuatro establecimientos en una noche para cumplir con su cliente. Cuando obtenían suficiente dinero para pasar una temporada, se borraban del mapa.
Conscientes del control policial que les asfixiaba en Bilbao, los Santa Coloma han optado por actuar fuera de la capital y se han cebado con Galdakao, Basauri, Arrigorriaga, Getxo, Erandio o Alonsotegi. Pero también han traspasado la frontera hacia Cantabria: Castro Urdiales, Laredo… Cuando pueden, llevan un elevado tren de vida, coches de alta gama y viajes a Madrid o Ibiza de fiesta.

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