Ask.fm promete mejoras en seguridad tras el suicidio de una adolescente en el Reino Unido

CiberEskina

La retirada de anunciantes británicos y el llamamiento de Cameron al boicot obligan a la red social a reaccionar por el caso de Hannah Smith. Las amenazas y los insultos a través de internet sobre su físico, algunos incitándole incluso al suicidio, llevaron a Hannah Smith, una adolescente británica de 14 años, a quitarse la vida el pasado 2 de agosto.

Hannah Smith

Su padre, Dave Smith, encontró los mensajes ofensivos contra su hija en su perfil en la red social Ask.fm e inició una campaña en Facebook para pedir mayor control en la web contra el anonimato de sus usuarios.

Más de 30.000 personas han apoyado ya su denuncia, que ayer encontró el apoyo explícito del primer ministro británico. «No es aceptable lo que ocurre en esas páginas (…). Si las webs no modifican sus normas y no se preparan mejor para estos casos entonces nosotros, como miembros, tenemos que dejar de usar estas redes sociales y boicotearlas», subrayó David Cameron.

Anunciantes como la óptica Specsavers, Vodafone o Save the Children ya han retirado su apoyo a Ask.fm, mientras que otros portales que incluyen publicidad de la página web, como el dominio del diario sensacionalista The Sun, están recibiendo presiones para que la abandonen.

Ante la polémica que ha generado el drama de Hannah, los hermanos Mark y Ilja Terebin, fundadores de esta red social en 2010, han publicado una carta en el que se comprometen a mejorar sus medidas de seguridad. «Nosotros no toleramos el acoso de cualquier tipo, o cualquier forma de utilización inaceptable de nuestro sitio», aseguran los responsables de Ask.fm, que aseguran estar trabajando con expertos del Centro de Seguridad en Internet del Reino Unido y la organización InSafe para modificar su política de seguridad y privacidad. «Es una actividad continua, en la que Ask.fm está totalmente comprometida», señalan en el comunicado.

El drama de Hannah ha reavivado el debate sobre el funcionamiento de esta red social basada en preguntas y respuestas y muy frecuentada por adolescentes, que permite a cualquier internauta enviar mensajes de forma anónima a un usuario de la web. Las preguntas sobre los gustos de los adolescentes se convierten a menudo en coqueteos, pero también en mensajes hirientes e insultos. Así, mensajes sobre el tipo de música que una joven escucha recibe respuestas como «Hola hermosa», y también «eres fea».

Cuatro suicidios en un año
La red social, con base en Letonia, se ha relacionado al menos con otros cuatro suicidios de adolescentes en un año, en Irlanda, Reino Unido y Estados Unidos.

Los responsables de Ask.fm, que cuenta con más de 60 millones de inscritos en todo el mundo y 13,2 millones de usuarios cotidianos., han asegurado que «actuaron inmediatamente» para retirar los comentarios ofensivos hacia la adolescente cuya muerte han calificado de «verdadera tragedia» y que estarán «encantados de colaborar» en la investigación abierta por la policía de Lecestershire (Inglaterra), de donde era originaria Hannah.

«La gran mayoría de nuestros usuarios son adolescentes muy felices», aseguran los hermanos Terebin. «El acoso es un problema muy antiguo que no toleramos de ninguna manera, pero si su desarrollo es una preocupación en el Internet, desde luego, no es específico de nuestro sitio», se defienden en la red social, que anima a sus usuarios a denunciar los insultos.

Pero la asociación BeatBullying, especializada en la protección de menores en internet, considera insuficientes las medidas de esta web. «No hay moderación. Nadie rinde cuentas. Se ha convertido en una plataforma para promover el odio», acusa Anthony Smythe, director de BeatBullying.

Según esta asociación, un adolescente de cada tres es víctima de insultos o amenazas en internet. «En las escuelas, la mayoría de los jóvenes con los que hablamos han sido objeto de ciberacoso», subraya Smythe.

Charron Pugsley-Hill, cuya nieta Ciara Pugsley, de 15 años, se ahorcó en un bosque cercano a su casa de Irlanda en septiembre de 2012, relató a France Presse cómo había sido objeto de críticas a través de Ask.fm sobre su salud mental y su peso. «Dijo que estaba desmoralizada y la gente le respondía que se suicidara, que era una idiota que buscaba llamar la atención».

El caso de Hannah Smith recuerda también al de la canadiense Amanda Todd, de 15 años, que llegó a colgar un vídeo en Youtube denunciando el ciberacoso del que era objeto, o el de la joven de origen hispanoamericano Felicia García, de 15 años, que se quitó la vida en Estados Unidos.

Fuente: abc.es

 

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