El PP denunciará por «coacción» a un operario municipal de Bilbao

El Partido Popular de Bilbao anunció ayer que la próxima semana interpondrá ante la Policía local una denuncia por «coacción» contra un operario municipal que, supuestamente, fotografió a periodistas y a los concejales de la formación popular que acudieron el jueves al barrio de Uretamendi para censurar «la aparición de grietas» en cinco inmuebles de la zona y la inseguridad que, en su opinión, sufren los vecinos. Fuentes del Ayuntamiento, por su parte, confirmaron que uno de sus empleados, un vigilante de barrio, realizó las fotografías «por su cuenta y riesgo» y anunció su intención de abrirle un expediente disciplinario.

El portavoz del PP, Antonio Basagoiti, aseguró que, durante la visita a Uretamendi, los escoltas «que por desgracia tienen que acompañar a nuestros concejales» detectaron a una persona que realizaba fotos desde el interior de una mercería -«oculto tras el cristal»-, y que fueron los propios guardaespaldas quienes, tras retirarle la máquina, borraron las instantáneas.

Basagoiti desveló, asimismo, que funcionarios municipales realizaron llamadas telefónicas a los vecinos para que «no hablaran» ni con los concejales del PP, ni con los periodistas que cubrían la visita ese día. «Hubo presiones de personas que deberían trabajar para el interés de la ciudad y no a favor de un partido político y en contra de los periodistas y de los concejales que no son del PNV», se lamentó. El presidente del PP en Vizcaya, que calificó esta actitud de «mafiosa y propia de una dictadura», dijo que, con estas «coacciones», el equipo de gobierno persigue que los vecinos no hagan públicos los problemas de sus barrios.

«Algo común»

Lo ocurrido en Uretamendi, a su juicio, «no es un hecho aislado, y en los últimos meses se está convirtiendo en algo común» ya que, afirmó, han existido este tipo de presiones «en Otxarkoaga, calle Pernet, la zona de El Carmelo, el barrio de Rekalde y Bolueta. Una cosa así no ha ocurrido nunca en Bilbao y no se conoce algo similar en ningún ayuntamiento del país, a excepción del de Marbella».

El PP pidió a los ciudadanos que «sigan hablando» y que «no tengan miedo» e instó a los concejales, «especialmente a los de Relaciones Ciudadanas y Obras y Servicios», a que «nos dejen en paz y ser ediles como ellos». Además anunció el cese de cualquier tipo de colaboración política con los concejales Nekane Alonso y José Luis Sabas. Y solicitará la comparecencia en comisión del jefe de vigilantes de los barrios, del subdirector de distritos y de la directora del distrito de Santutxu «para que expliquen oficialmente qué llamadas han hecho

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