Pactos y protestas

 

EL TERMÓMETRO DE OTXARKOAGA

  El sol de Otxarkoaga esta edición va a ser para todos aquellos trabajadores que no se rinden y que siguen luchando por sus derechos. Pero no hablo solo de huelgas, sino de manifestaciones, en el trabajo, en la calle, frente a las instituciones públicas…. Porque parece que hoy en día la palabra PROTESTAR está mal vista. Según la Real Academia, protestar no es más que mostrar disconformidad, descontento u oposición. Pues eso es lo que sentimos muchos, a la vez que frustración, frustración por ver cómo de una manera sin precedentes cuatro pelagatos cantahimnos y chupópteros venden nuestros derechos al Señor Botín, por ver cómo esas cajas amasadas con dinero de todos se reestructuran con dinero de todos -y lo repito-, para despúes regalarselas a los bancos, por ver como millones de trabajadores no tienen dinero ni para el pan y se sube la luz un 10%. Si el tercer problema de este país es la clase política, algo habrá. Y es que como algunos dicen, cuando el río suena agua lleva. Un fuerte abrazo a todos aquellos que no se rinden y continúan en la senda de la confrontación y de la lucha.

 

   la lluvia de Otxarkoaga es para ese mal llamado "Pacto Social", y para todos sus firmantes, sobre todo para aquellos que se agencian la potestad de pisotear los derechos de los que supuestamente defienden . Hacía muchos años desde que los derechos no eran tan mermados y famelizados. En una nueva entrega de servilismo y miedo a la confrontación con el Gobierno, dos sindicatos, los mayoritarios en el conjunto de España han firmado un acuerdo en virtud del cual los trabajadores deberán de cotizar 38 años y medio para acceder a la pensión completa. Además de ello se computarán los últimos 25 años en lugar de 15, bajando de media la cuantía de las pensiones en torno a un 20%. En fin, todo un escaparate de que nos espera, sin embago, aquellos traidores que han firmado este pacto, Comisiones Obreras (CCOO) y Unión General de Trabajadores (UGT) quizás no han tenido en cuenta otros datos, además del de la esperanza de vida, que parece ser el único argumento que se utiliza para esta reforma: – El paro juvenil se sitúa por encima del 40% -Los contratos de los jóvenes son precarios, con sueldos míseros y jornadas tan flexibles como exiguas. Las ocho horas están en peligro de extinción. – Al aumentar la edad de jubilación a los 67 años, la incorporación de los jóvenes se dificulta – La entrada efectiva al mercado laboral de los jóvenes es cada vez es mayor debido a su formación. (Universidad, FP, Másteres, etc) En este contexto, o bien trabajas desde los 26 años hasta la jubilación para hacerlo con 25 años, o bien lo haces desde los 28 hasta los 67. Teniendo en cuenta esto surge una reflexión. Con toda la gente que ahora mismo está en el desempleo la generación de la crisis está abocada a la marginalidad y la pobreza. Dicho esto solo queda decir una cosa. Las luchas se pueden ganar y se pueden perder, pero lo que no se puede hacer es vender los derechos de los trabajadores. UGT Y CCOO pasarán a la historia como los traidores y como los serviles perros de un gobierno subordinado a los intereses de la gran banca y de los empresarios. Como último apunte decirle a Patxi Lehendakari que la huelga no fue preventiva, fue ante el pacto felatorio firmado por unos sindicatos que solo representan sus propios intereses.

IÑAKI IBISATE

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