Las reliquias de aquel Parque de Artxanda
.El Pulpo, la Sala de los Espejos, El Gusano Loco, el Scanner… Es nombrarlos y bulle la memoria sentimental de cualquier bilbaíno mayor de 30 años. El Parque de Atracciones de Artxanda está condenado a figurar en el recuerdo como una fugaz explosión de júbilo que nació gafada desde su inicio. Duró de 1974 a 1989. Las previsiones eran vender un millón de entradas al año, y en su mejor momento apenas llegó a las 450.000. Guillermo Santamaría nació en 1985. Ni siquiera conoció el recinto. «Como bilbaíno me preguntaba por qué no disfruté de un parque de atracciones en...



















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