ALGUNAS LECTURAS
Una breve aclaración: supongo que no hay ninguna duda sobre el peregrino al que se refería la entrada anterior. Quizás no era muy clara mi intención de desvelar un “nuevo” juego con las palabras: ¿si alguno de vosotros imagina un peregrino pensaría en alguien que hace poco más de 26 kilómetros en un helicóptero para pasar la noche en un palacio? Ya sé que hay diferentes maneras de peregrinar. Algunas de ellas muy apetecibles. Lo que me irrita sobremanera es que alguien con semejantes posibilidades se defina a sí mismo como un peregrino. Tengo muy abandonada la parte de crítica...



















Últimos comentarios