Desde Otxar 10
Estoy cansada. Lo confieso, estoy cansada de tanto mentir. La cabeza no me da para más. Siento el cuerpo acorchado, los miembros como alambres sin tensión, las ideas blandas, la voluntad ausente, la fuerza débil. Estoy tonta, floja, mareada, perdida, hueca, atascada y yerma. Casi no me quedan ganas de vivir. Mis proyectos no tienen ningún futuro. No le intereso a nadie. Toda mi vida es una sucesión de mentiras: mi hombre, mi hija, mi casa, mis inventos, mis viejas, mis comidas, yo misma. Hasta mis dolores son falsos. Voy a tomar un Espirifén. Todo lo que he contado hasta...



















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